9 mar. 2016

SENDA POÉTICA : DE UN EXTREMO AL OTRO

SENDA POÉTICA : DE UN EXTREMO AL OTRO: De un extremo, al otro. Es el típico día de perneras, de los cojones bien puestos de acorbatados gaznates; es 8 de marzo y no llu...

PRINCIPIOS DOLOROSOS

PRINCIPIOS DOLOROSOS

Sólo me quería
para presumir 
de trofeo
que basa vanos éxitos

Exaltaba el ritmo
con verbos incandescentes
que falsean eternos halagos,
por afán de lujuria

Hasta
que
con
un
infarto
de
versos
concisos
cadencia
sinfónica
y
voz
llana
propuse
amor.

Begoña M. Bermejo

23 mar. 2015

LOS ANDALUCES




LOS ANDALUCES

Decían: “Ojú, qué frío”;
no “Que espantoso, tremendo,
injusto, inhumano frío”.
Resignadamente: “Ojú,
qué frío...” Los andaluces...
En dónde habrían dejado
sus jacas; en dónde habrían
dejado su sol, su vino,
sus olivos, sus salinas.
En dónde habrían dejado
su odio... Parecían hechos
de indiferencia, pobreza,
latigazo... “Ojú, qué frío”.
Tiritaban bajo ropas
delgadas, telas tejidas
para cantar y morir
siempre al sol. Y las llevaban
para callar y vivir
al frío de Ocaña y Burgos,
al viento helado del mar
del Dueso... Los andaluces...
Éstos que están esperando,
desde Huelva hasta Jaén,
desde Jaén a Almería,
junto a las plazas de cal
y noche, deben de ser
hijos de aquellos. Esperan
que alguno venga a encerrarlos
entre rejas. Como aquellos,
no preguntarán por qué.
No se quejarán de nada.
Ni uno se rebelará.
“Las cosas son como son,
como siempre han sido, como
han de ser mañana... Ojú,
qué frío...” Los andaluces...
Apenas dejaban sombra,
sonido, cuando pasaban.
Se borraban sus cabezas.
Tan sólo un inmenso frío
daba fe de ellos. Y aquella
dejadez que rodeaba
su fragilidad. Más solos
que ninguno, más hambrientos
que ninguno... (Deseaba
que odiasen, porque los vivos
odian. Los vivos perdonan.
El hombre es fuego y es lluvia.
Lo hace el odio y el perdón.)
Indiferentes: “Ojú,
qué frío...” Los andaluces...
Un grano de trigo. Una
oliva verde. (Guardad
el aliento de la tierra,
el parpadeo del sol
para ayer, para mañana,
para rescataros...) Quiero
que despierten del pasado
de frío, de los cerrojos
del futuro. Todo está
tan confuso. Yo no sé
si los veo, los recuerdo,
los anticipo...
                    Hace pocos
kilómetros tuve aquí,
en mi mano, la madeja
de los días. La emoción
de los días. Como un padre
que olvidó hace tiempo el rostro
de los hijos muertos. Y ahora
los recuerda. Y ahora vuelve
a olvidarlos, unos pocos
kilómetros más allá.
Olvidados para siempre...
Cuántos años hace de esto.
O cuántos faltan para esto
que hace un momento viví
por los caminos… –ojú,
qué frío− de Andalucía. 
 
José Hierro

18 mar. 2015

A DÓNDE IR

¿Para qué marcharse?
Una colmena oscura remienda
la sábana del silencio.
Aún queda vino, y fuego
en la hoguera.

Sólo es una especulación provisional
considerar el camino importante
si el vino y la noche se agotan.
¿Para qué marcharse? ¿a dónde ir?
¿Acaso se ha erradicado el llanto
en algún lugar?

Desde el quicio de la puerta
se ve la lluvia caer.
Begoña M. Bermejo

5 dic. 2014

INSÓLITOS: ALEXIS DÍAZ PIMIENTA

INSÓLITOS: ALEXIS DÍAZ PIMIENTA: AMENAZA DE PANDEMIA Cuando la poesía se extienda como una pandemia de nada servirá usar mascarillas o vivir encerrados para n...