Era una estrella fugaz
dando al paso de sus luces
sentido a la existencia.
Era el canto de un ave
como ruiseñor de la vida
sosteniendo la esperanza...
Era un cuadro de naturaleza innegable
donde el surrealismo se interpuso
robándole el sentimiento.
Begoña M. Bermejo.
(Poema de la antología
Senda Poética)